cómo surge
Esta obra es una continuación de "A F E C C I Ó N" del 2012. Ha tenido la posibilidad de expandirse por haber quedado seleccionada como obra candidata al "Premio UNTREF a las Artes Electrónicas" en 2014.
Es por eso que esta nueva etapa de la obra incluyó un nuevo disparador: la relación del Museo con su entorno.
Por ello, su propósito fue llevar la experiencia del objeto vestible a múltiples personas y que éstas puedan participar de forma simultánea y colaborativa, desde la confección hasta la experiencia estética en la exhibición del objeto.
DESCRIPCIÓN
El espacio donde se encuentra la obra, posee una iluminación general muy tenue y la atención se focaliza en algunos puntos con mayor intensidad de luz . Al entrar al espacio expositivo se ve una caja que guarda en su interior una matriz textil de la que se extienden largos brazos de lana hacia diferentes puntos. En esta matriz se encuentra todo el circuito electrónico que comanda el comportamiento de toda la obra.
Desde la caja se extienden los brazos de lana tejidos a mano de alrededor de 3 metros de largo cada uno hasta un spot de descanso donde finalizan enrollándose sutilmente. Estos puntos de descanso son almohadones peludos y suaves que se encuentran dispersos en el espacio, iluminados de tal manera que invitan al espectador a sentarse y vestir la obra por un tiempo.
La instalación convoca a los espectadores a no solo observar, sino a tomarse un tiempo en estos puntos para poder experimentar la obra y a ellos mismos. La obra se ve , se siente y se huele. Ya que los tejidos son perfumados periódicamente.
“A F E C C I Ó N” genera diferentes vínculos entre lo personal y lo común. Varios participantes pueden tener una experiencia colectiva y privada coexistentes. La obra es un punto convocante como el Museo lo es con su comunidad.
MEMORIA CONCEPTUAL
Mi búsqueda se orienta a encontrar en los aparatos tecnológicos un lado amable, creando objetos artísticos que permitan reflexionar sobre ello.
“A F E C C I Ó N”, es un objeto acogedor e inclusivo por su textura y forma, pero al mismo tiempo puede verse un poco extraño e intimidante por su comportamiento. Este rasgo lo encuentro similar a los Museos, es decir, a la distancia pueden percibirse un tanto extraordinarios, remotos a su contexto y avasalladores en su expansión. Sin embargo, no dejan de ser cercanos y orgánicos. Se comportan como una suerte de motores vibrantes que generan curiosidad y no cesan de incitar a la comunidad a acercarse, a vivirlos, a frecuentar objetos y experiencias estéticas que en lo cotidiano no experimentamos.
Por ello, lo particular de este proyecto está en su carácter convocante y colaborativo que tiene lugar en el proceso de producción. Se abre el juego a la participación de la comunidad en la creación de una obra que afecta a otros y que los incita a acceder a una experiencia estética. Una experiencia que es personal e intima con su propia corporeidad y percepción, en convivencia con otras personas.
“Lo interesante del trabajo es que establece una conexión viva entre los cuerpos, y la obra se hace desde los efectos de esa conexión”
PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD
En la instancia de producción se da lugar a la comunidad a participar de la confección del objeto. Los ciudadanos aledaños a los Museos se postulan como voluntarios para tejer un tramo de los brazos que forman parte de la obra. Se les brinda de uno a dos ovillos de lana de color a cada uno. Los diferentes colores y multiplicidad de tejidos le dan heterogeneidad a la obra, posibilitan la identificación del tramo realizado por cada participante.
La forma en que los voluntarios se postulan, es a través de una página en Facebook, donde también comparten su experiencia, avances y sensaciones.
https://www.facebook.com/afeccionpremiountref
La entrega del ovillo de lana a los voluntarios y devolución del tramo elaborado, se realiza en las sedes del MUNTREF, donde pueden acercarse según su cercanía.